lunes, septiembre 6

No paraba de sonreir. Odiaba que me doliera tanto la panza de los nervios de tan solo en pensar en vos. Odiaba no poder dormir gracias a vos, odiaba tener que producirme para vos. Odiaba tener una paranoia a que me dejes.
Hoy envidio esos momentos. Todo es un vacío

No hay comentarios:

Publicar un comentario